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Producto · Proyecto · 1 min de lecturaPor

Seis vestidos con hasta 2.000 escamas de tinta electrónica que cambian de color

En la Semana de la Moda de París, Kunihiko Morinaga presentó «Skin»: vestidos de armadura cuyas escamas de papel electrónico cambian de color sin emitir luz, junto a escamas impresas en 3D.

Dos modelos de pie en una sala oscura, con trajes de cuadros cubiertos de luces de colores rojas, azules y amarillas desde el torso hasta las piernas
Dos looks con luces LED, el camuflaje digital que la colección retoma de la temporada anterior.

Los vestidos de armadura de Anrealage llevan entre 1.000 y 2.000 escamas, y cada una se controla por separado. Son seis, de cóctel y de noche, y forman parte de «Skin», la colección de primavera-verano 2027 que Kunihiko Morinaga presentó en la Maison de la Radio et de la Musique, durante la Semana de la Moda de París.

Las escamas son de papel electrónico, la misma familia de pantallas que no se iluminan. Lo explica Designboom: a diferencia de los LED, estos elementos no generan luz propia. Lo que cambia es el color del propio material. Un dibujo recorre el cuerpo, se apaga en gris y se reorganiza. Por debajo, una red densa de cables conecta los módulos, y para ordenar ese cableado se usó un mapa hecho con ayuda de inteligencia artificial.

Dos modelos de cuerpo entero con trajes de cuadros y escamas cubiertos de luces de colores, sobre una moqueta oscura y zapatos de tacón claros

Escamas que cambian con el ángulo

La otra mitad de la colección no lleva electrónica. Las escamas impresas en 3D, hechas con la técnica Effective Skin de la empresa SEKISAI, están moldeadas y coloreadas para que su aspecto varíe según desde dónde se mire. El efecto óptico sustituye a la pantalla.

Modelo de frente con un vestido sin tirantes cubierto de escamas amarillas, azules, ocres y grises, y otras modelos detrás en la pasarela

Los materiales completan el contraste: elementos translúcidos de washi, el papel tradicional japonés, y Ultrasuede de Toray. También hay estampados de Kyocera con tintas al agua, una técnica que, según la propia empresa, gasta 0,02 litros de agua por kilo de tela.

El camuflaje digital con luces LED de la temporada anterior vuelve en tonos de fuego, con referencias a «Fénix», la obra de Osamu Tezuka.

La mirada

RedacciónPokaYoke

Un patrón que recorre el cuerpo y se disuelve en gris antes de volver a formarse: eso es lo que enseña Morinaga, y lo hace con una tecnología que no se enciende. Las escamas de tinta electrónica reflejan la luz de la sala en vez de generar la suya, así que el vestido cambia como lo hace el papel y no como una pantalla. La misma colección conserva el camuflaje de luces LED de la temporada anterior, y poner los dos lado a lado deja ver cuál de los dos parece tela y cuál parece aparato.

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