
APLOMB envía sus perfumes como cartas: cera verde oliva y un sello para cada aroma
Studio Lotta Nieminen ha diseñado APLOMB, una marca finlandesa donde cada perfume es una carta a quien lo inspiró: tapas con cera verde oliva, cajas de papel de carta y un sello ilustrado por aroma.

Una caja de papel blanco roto por un rasgón, y debajo, tres nombres que acaban en coma: «MOI,», «AKIKO MORI,», «JANUARY 5,». Así se presenta APLOMB, una marca de perfumes de Helsinki que trata cada aroma como una carta dirigida a la persona que lo inspiró.

Un sello para cada persona
La fundadora, Ina Niiniketo, pasó 17 años como cocinera antes de lanzar la marca. El perfumista es el francés Sébastien Cresp. Los tres primeros aromas llevan nombre de destinatario: Akiko Mori, una ceramista japonesa; January 5, un homenaje a una amiga con aire de sábanas de lino y brisa de mar; y Moi, la vida parisina con aplomo, que es lo que significa el nombre de la marca.
Cada uno tiene su sello ilustrado, a medio camino entre el grabado y el sello de correos. Moi es una cereza roja con un lazo, Akiko Mori un mosaico de texturas en verde oliva y January 5 una costa azul. El estudio de Lotta Nieminen los estampa en un marco con relieve sin tinta en las cajas, y las perforaciones del envase terminan de recordar a una postal.

La cera, el sobre y la coma
Las tapas de los frascos van cubiertas de cera verde oliva sobre metal plateado, con las gotas a la vista, como un sello recién puesto. El perfume de 10 ml llega en un paquete de tres, envuelto en un papel que hay que romper.

El logotipo es de solo letras y lleva una coma incrustada. Según el estudio, es un guiño al gesto de escribir y a una historia que sigue más allá de quien la firma. La marca secundaria, repartida en círculos desiguales, imita un matasellos y también la nube que deja el vaporizador.

Edict y una máquina de escribir
La letra principal es Edict, de la fundición finlandesa Schick Toikka, con serifas afiladas y terminales en forma de lágrima que recuerdan a la escritura a mano. Para los datos, Yorick, una letra de ancho fijo de máquina de escribir. Todo va a un solo tamaño, con pausas largas de blanco.
La paleta crece con cada aroma —rojo cereza, verde oliva, azul mar— y se completa con los neutros de la papelería: crema, blanco, verde pálido.

El estudio también fotografió las piezas entre cerámica y sellos de madera, como este con un 12 y una firma escritas a mano.

La mirada
RedacciónPokaYoke
Una gota de cera verde resbala por el cuello de un frasco y se queda ahí, sin pulir. Ese detalle pesa más que el logotipo: APLOMB pide que el perfume se abra como un sobre. Lo que más me gusta es la contención. Una serif de serifas afiladas y terminales redondos, un tamaño fijo y mucho blanco dejan todo el color en el sello de cada aroma, que es donde cada persona homenajeada tiene su sitio.
Fuentes
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