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Marcas · Proyecto · 3 min de lecturaPor

Botes negros mate y una serif afilada para alejar los suplementos de la estética "gymbro"

Two Times Elliott rediseña Artah, la marca de suplementos de la nutricionista Rhian Stephenson: botes negros, cartones blancos con las letras en relieve y carteles en la calle.

Bote negro mate de Artah con la etiqueta «Biome Restore» en gris, en equilibrio sobre una naranja, con fondo gris claro
El bote «Biome Restore» de Artah, apoyado sobre una naranja. Imagen: cortesía de Two Times Elliott.

Un bote negro mate, sin brillo, apoyado sobre una naranja. Así se presenta Artah, una marca de suplementos que no quiere parecerse a la farmacia. La nutricionista Rhian Stephenson la fundó en 2021 para llevar el rigor clínico a la salud metabólica, y el estudio Two Times Elliott le ha dado ahora una imagen nueva.

Bote negro mate de Artah con la etiqueta «Biome Restore» en gris, en equilibrio sobre una naranja, con fondo gris claro

Letras que parecen talladas

El punto de partida era un contraste. Artah es una empresa certificada B Corp que hace sus propios ensayos clínicos, y la mayoría de sus competidores se apoya en tópicos médicos o en promesas de bienestar exageradas. Además estaba a punto de dar el salto de la venta por internet a las tiendas de Boots, en el Reino Unido. Necesitaba una imagen que se sostuviera junto a esas cajas.

El estudio la construyó sobre una frase: «feels good, to feel good», algo así como «que sienta bien para sentirse bien». Tomar una cápsula cada día debería parecer un premio, no una tarea.

El logotipo es una serif de mucho contraste, es decir, con trazos muy gruesos al lado de otros finísimos. Sus remates son triangulares y afilados, los extremos de los trazos parecen cortados a cincel y el interior de las letras tiene facetas, como si estuvieran talladas. Es una letra erguida, estable, que se lee igual de bien en una caja que en una pantalla.

Logotipo de Artah en vertical, con letras serif de remates triangulares y relieve, sobre papel blanco con textura

Negro mate y blanco en relieve

Los nombres de los productos, como «Biome Restore» o «Enhanced Synbiotic», van en mayúsculas de palo seco, una letra sin remates y neutra, sobre una línea fina. Debajo, una retícula estricta ordena las dosis, el número de cápsulas y la cantidad de bacterias vivas en bloques pequeños. Se escanea en segundos.

Los materiales hacen el resto. Las cápsulas de uso diario vienen en bolsas negras mate con cierre hermético, y los frascos llevan una tapa negra brillante. Las cajas exteriores son de cartón blanco grueso, con el nombre en relieve brillante que atrapa la luz y se nota con el dedo.

Bolsa negra mate de Artah con el nombre en letras plateadas y la etiqueta «Enhanced Synbiotic» Caja blanca de Artah con el nombre en relieve y la etiqueta «Enhanced Fertility», proyectando una sombra en diagonal

De la caja a la calle

El mismo sistema sirve para la web y para el exterior. En los carteles, titulares en serif sobre retratos espontáneos se pegan a muros de piedra desgastada, y en el diseño digital conviven un cartel gris con una cápsula fotografiada de cerca, una receta de tortitas de harina de almendra con chía y mermelada de melocotón y una clase de yoga con la propia fundadora.

Cartel gris de Artah con el texto «Creating optimal health», una cápsula fotografiada de cerca y el nombre grande en serif

Cartel verde oscuro con el titular «Almond flour pancakes with chia + peach jam» y una foto de yema en un recuadro Cartel de Artah colgado en la esquina de un edificio de piedra, con unos pies descalzos y el texto «Creating optimal health»

Fotografía de cerca de un hombro con gotas de agua, con el texto «Yoga with Rhian Stephenson» y el nombre Artah

La mirada

RedacciónPokaYoke

La estantería de suplementos se reparte entre el blanco de farmacia y el verde de herbolario, y Artah elige el negro mate de un frasco de perfume. Pero lo que me convence es la serif: sus remates triangulares, cortados como con cincel, hacen que el nombre parezca grabado en piedra y le dan a una cápsula diaria el peso de un objeto que se guarda. Es el truco de una joyería llevado a una caja de probióticos. La duda es cuánto aguanta esa solemnidad en una estantería de supermercado, entre cajas que gritan; de momento, el relieve blanco sobre blanco es lo único que se lee sin levantar la voz.

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