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Marcas · Proyecto · 2 min de lecturaPor

Una salsa de soja belga vestida como un vino de finca: así es la etiqueta de Oraio

El estudio Substance, de Bruselas, ha puesto nombre y envase a la salsa de soja que Domaine La Falize fermenta en roble: botella ámbar, etiqueta de papel y letras de bodega.

Díptico: primer plano de una botella ámbar con etiqueta crema que dice Oraio Soy Sauce, junto a un campo de flores blancas con una cinta de papel
Oraio, la salsa de soja de Domaine La Falize. Imágenes: Substance.

Dieciocho botellas oscuras, cada una con un tapón blanco y una sola palabra: ORAIO. Así se ve una caja de la salsa de soja de Domaine La Falize, una finca belga cerca de Namur que tiene 400 años de historia y cultiva en ecológico desde el año 2000.

Primer plano de la botella ámbar de Oraio con etiqueta de papel crema: arriba «Domaine La Falize», abajo «Oraio» en mayúsculas con remates y «Soy Sauce»

La familia dueña de la finca decidió plantar soja en sus propios campos y fermentarla ella misma. La receta lleva soja y trigo de la finca, agua de un pozo artesiano del dominio y como mínimo dos años de espera. La salsa madura en barricas de roble viejas, algunas de la propia bodega de La Falize y otras de productores belgas de cerveza y de licores. Después se prensa durante varios días y se embotella sin pasteurizar.

Un nombre que significa «en su punto»

Para vestir todo eso llamaron a Substance, un estudio de Bruselas fundado por Pierre Hubin y Max Van Santen. Se ocuparon de la historia, del nombre, de la imagen, del envase y de la web. El nombre, Oraio, viene del griego «horaios», que describe algo en su punto justo de madurez.

La botella es baja y redondeada, de vidrio marrón muy oscuro, y la etiqueta es un rectángulo de papel claro con las esquinas curvas. El estudio tomó como modelo las etiquetas de vino, no las de los condimentos de supermercado. El nombre va en mayúsculas con remates; los datos prácticos, en una letra de máquina de escribir.

Logotipo de Oraio estampado en seco, sin tinta, sobre papel gris con textura

El logotipo aparece también en relieve (sin tinta, solo presión) y las tapas llevan el nombre grabado. Una hoja suelta repite las especificaciones en grande, sin adornos: 250 ml, fermentada de forma natural, 24 meses en barricas de 3 Fonteinen y Bertinchamps.

Hoja de papel gris con texto negro en letra monoespaciada: Oraio Soy Sauce, 250 ml, naturally fermented, 24 months in 3 Fonteinen Bertinchamps barrels

La finca, en foto

El fotógrafo y cineasta Robin De Nys recorrió la finca y la bodega. Hay campos de soja al amanecer, una mujer que remueve la mezcla espesa en una barrica con un palo de madera y la salsa oscura vertida sobre guindillas cocidas para la segunda variante, Sweet & Spicy. La primera se llama Original.

Campo de soja con flores blancas y rosadas al amanecer, con una hilera de árboles al fondo

Una trabajadora sonriente remueve con un palo largo una pasta marrón dentro de una barrica de roble con el número 76

Caja de plástico verde vista desde arriba con dieciocho botellas oscuras de Oraio y tapones blancos sobre un suelo de cemento

Cuchara de plata sobre una superficie metálica con restos de salsa y una gota roja ámbar al lado

La mirada

RedacciónPokaYoke

Hay que mirar la caja de botellas vista desde arriba: dieciocho tapones blancos con una sola palabra, ORAIO, sobre vidrio casi negro. Substance ha quitado todo lo que una salsa de soja suele gritar en el lineal y ha dejado lo que haría una bodega: un papel liso con el nombre en una letra con remates, los datos de la barrica en letra de máquina y el relieve sin tinta en la tapa. Con ese gesto, un condimento de cocina pasa a leerse como algo que se sirve gota a gota. Mi duda es cuánto de ese tono aguanta una estantería de supermercado, donde la etiqueta compite sin la finca detrás.

Fuentes

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