
Etiquetas en relieve y nombres de mito para quesos de leche cruda en Stavanger
OlssønBarbieri viste la quesería Stavanger Ysteri con discos de papel sin estucar en relieve, líneas de Debora Szpilman y quesos que se llaman Fønix, Pan o Konrad.

El queso Pan madura en una cueva y se queda con la corteza rosa. Su etiqueta lo sabe: sobre un disco de papel blanco, el estudio OlssønBarbieri pegó a mano una tira del mismo rosa, con el nombre del queso en relieve.

Stavanger Ysteri hace queso de leche cruda, sin pasteurizar, en una fábrica urbana del antiguo barrio de las conserveras de pescado de Stavanger, en Noruega. Su fundadora, Lise Brunborg, estudió física y tiene un máster en queso de cabra. La leche llega fresca cada día de una granja ecológica, Leikvoll Økologiske Gard, y la quesería deja que el terreno marque la fermentación.

Un laboratorio en vez de una granja
OlssønBarbieri esquivó los tópicos del campo. Miró el queso como una química y un oficio de laboratorio limpio. La artista Debora Szpilman dibujó con línea fina, a base de pequeños trazos temblorosos, la vida microscópica que cuaja la leche cruda. El fondo es blanco, como la leche fresca y las salas donde se trabaja.
Los nombres vienen de la mitología. Hay un Fønix y un Pan, entre otros. En la etiqueta de Pan se ve al dios con cuernos tocando una flauta de caña, y de ella salen notas que serpentean junto a un árbol dibujado con rayitas.

Dos discos y un relieve sin tinta
El emblema es un tronco con hojas que brotan, tomado del escudo de Stavanger y de las etiquetas de las viejas latas de sardinas. Hay dos tamaños de disco: los pequeños envuelven las cuñas y los grandes cubren la rueda entera. El texto sigue el borde curvo y las notas sobre la leche y la maduración en cueva se leen sin esfuerzo. La letra combina una serif de estilo Arts and Crafts, de aire artesano, y una de palo seco sencilla.

El papel no tiene estucado, así que no brilla, y lleva un relieve circular sin tinta. Encima se colocan a mano pequeñas tiras rectangulares con el nombre del queso, también en relieve. Los colores salen del propio queso: el rosa de la corteza de Pan, el marrón cálido de la cerveza stout que se usa en Konrad y el azul del moho azul de Fønix.

Los quesos se envuelven en papel encerado, que deja respirar la corteza. El conjunto sirvió para llevar la quesería hasta mesas como la del restaurante Maaemo.

La mirada
RedacciónPokaYoke
Lo importante se toca: el relieve sin tinta convierte la etiqueta de OlssønBarbieri en lo primero que el cliente nota con los dedos. El resto acompaña con papel blanco sin brillo, letra de libro antiguo y un trazo tembloroso que parece visto al microscopio, y así la leche cruda se viste de laboratorio y de mito. Una marca pequeña puede aprender de aquí a enseñar su método sin tener que imitar el campo.
Fuentes
- Abduzeedo, «Stavanger Ysteri: OlssønBarbieri Packaging Design»
- OlssønBarbieri, ficha del proyecto en su web (año)
- Imágenes: cortesía de OlssønBarbieri
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