
Tortugas, cisnes y un gato leopardo: los muros de Amok Island enseñan la fauna local
El muralista Amok Island pinta animales y plantas locales con formas geométricas y pocos colores. Del oeste de Australia a Hong Kong y Ámsterdam, cada pared presenta a los vecinos de su zona.

Cuatro tortugas recién nacidas ocupan la fachada de un edificio de Port Hedland, en Australia Occidental. Están hechas de pocas formas planas, en verde, naranja y blanco, y se reconocen al instante. Las pintó Amok Island en 2022, y es la manera en que trabaja desde hace años.
Amok Island nació en Ámsterdam en 1983 y vive en Fremantle. Según su web, si no fuera artista sería biólogo, y se inspira en las ilustraciones científicas de los primeros naturalistas, esas láminas hechas para identificar cada especie. Sus murales siguen la misma lógica: el animal o la planta, dibujados con exactitud y reducidos a formas y colores mínimos.
Una especie por lugar
La regla es que el protagonista cambie con el sitio. En Collie pintó una langosta de río, un «Cherax destructor»; en Hong Kong, un gato leopardo; en Ámsterdam, una vaca de pie en un prado, sobre un muro vertical. Según Colossal, el efecto es que los vecinos aprenden qué criaturas y plantas tienen cerca, sin necesidad de leer nada.


La lista de 2026 sigue en Australia Occidental con otras dos obras. En South Perth firmó un mural sobre la prohibición de los rodenticidas anticoagulantes de segunda generación. En Booragoon pintó charranes enanos junto a Chris Nixon.
Del cisne a la mariposa
Los años anteriores tienen la misma variedad. «The Last Swans» (2020) llenó un muro de Northam con cisnes, y en Fremantle pintó gaviotas posadas sobre unos contenedores de basura. En Dwellingup, en 2021, dibujó una grevillea, una planta autóctona de flores en espiga, sobre un salón comunitario, y en el centro de Perth, en 2024, unas mariposas sobre una planta.


Fuera de Australia ha pintado un gallo en Amed, Indonesia, en 2024. En Ámsterdam, su ciudad natal, una vaca ocupa un muro alto y estrecho.



La mirada
RedacciónPokaYoke
Los carteles de los museos de historia natural llevan un siglo enseñando animales con lámina limpia y un nombre debajo. Amok Island saca ese método del cajón y lo pone a veinte metros de altura: formas planas, pocos colores y la silueta exacta de la especie. Una langosta de río en un muro de Collie o un gato leopardo en una calle de Hong Kong se entienden sin cartel porque el dibujo hace de identificación, y el vecino aprende a nombrar lo que vive a su lado. Un buen cartel de ciencias, solo que enorme.
Fuentes
- Amok Island, web oficial (proyectos y biografía)
- Amok Island, sobre el artista
- Colossal, Amok Island's Geometric Nature Murals
- Imágenes: cortesía de Amok Island
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