
Un jarrón con seis patas que te sigue para enseñarte una orquídea
Batten & Kamp han montado un jarrón de aluminio y vidrio sobre un robot de seis patas que, con un sensor LiDAR, sigue a las personas para ponerles delante una sola orquídea.

Batten & Kamp han construido un jarrón con patas. Se llama Beauty Seeker Seeker, lo forman un tubo de aluminio impreso en 3D y vidrio sobre un robot de seis patas, y lleva dentro una sola orquídea. Su única misión es seguir a la gente por la habitación hasta colocarse donde la flor quede a la vista.

¿Quién busca la atención de quién?
El estudio parte de una comparación sencilla. Las flores son, en cierto modo, un mecanismo para atraer insectos, los animales domésticos han aprendido a pedir caricias y los aparatos digitales nos reclaman a todas horas. Todos compiten por lo mismo: que alguien los mire. Beauty Seeker Seeker pone esa idea en un objeto de casa, con una flor como protagonista y una máquina como medio para conseguir que la veamos.
Es la continuación de Comfort Seeker Seeker, un concepto de 2023 en el que una silla Eames LCW caminaba sobre las patas de un robot Spot, de Boston Dynamics. Aquella era una animación; esta es una pieza que funciona.
Un robot a medias
Para hacerla, el estudio partió de un robot hexápodo que ya existía y le añadió un jarrón diseñado a medida. Después hizo algo poco habitual: le quitó capacidades. Retiró la cámara y otras funciones para que el robot deje de ser una máquina lista y se quede en un recipiente que se mueve.
«Queríamos volver al robot más tonto, desaprovecharlo», explican, para centrarse en qué significa convivir con estas máquinas en casa. Y añaden: «Hay una absurdidad evidente en que un robot de alta tecnología acabe siendo un simple recipiente».
Lo que sí conserva es un sensor LiDAR, que mide el espacio con láser, dibuja la habitación y localiza a las personas. Con esos datos, el robot las sigue y se recoloca a su alrededor para que la orquídea quede en su línea de visión.

Por ahora el estudio enseña el comportamiento en vídeos cortos, con movimientos automáticos y otros controlados a distancia. La versión totalmente automática se presentará físicamente en 2027.
El detalle de la flor
Que la protagonista sea una orquídea no es casual. El estudio la presenta como un objeto ya diseñado por las personas, moldeado durante años de cultivo y selección. Un robot de alta tecnología sirve entonces de escolta a otra creación humana, y la pregunta que plantea el dúo queda en el aire: qué está vivo, qué importa y qué merece nuestra atención.


La mirada
RedacciónPokaYoke
Nos dicen que la tecnología debe resolver lo verdaderamente importante; por eso, el paso lógico era ponerle patas a una maceta. Lo más interesante de este robot es lo que le quitan: sin cámaras ni funciones, solo existe para mostrarte una orquídea, desnudando el truco de cualquier aparato que reclame nuestra atención. Eso sí, queda una duda honesta: por muy bella que sea la flor, que un robot te persiga por la casa no deja de ser inquietante.
Fuentes
- Designboom, «Attention-seeking AI robot becomes a mobile vase for a single orchid»
- Batten & Kamp, web del estudio
- Imágenes: cortesía de Batten & Kamp, vía Designboom
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