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Cultura · Proyecto · 2 min de lecturaPor

El homenaje a Breuer con forma de banco

En la ciudad natal de Marcel Breuer no hay estatua: hay un banco de hormigón y un suelo con los dibujos de sus sillas y edificios, firmado por BIVAK Studio y Classmate Studio.

Vista cenital del paseo Breuer en Pécs: losas claras con dibujos y textos, un banco alargado y varias personas caminando con sus sombras
El paseo Breuer visto desde arriba, con el banco al fondo. Imagen: YANEP LUST Collective.

Pasear por el paseo Breuer de Pécs es caminar sobre una página. Las baldosas, cuadradas y del mismo tono claro, llevan impresos en negro los dibujos de la silla Wassily (1925), la Cesca (1928), la Isokon (1935), la sede de la UNESCO en París o la abadía de San Juan en Minnesota. Cada una lleva su nombre y su año, escritos con letra de máquina de escribir.

Vista cenital del suelo del paseo con baldosas de dibujos y textos, y el banco de hormigón en la parte inferior

Un banco que cuelga

Marcel Breuer nació en Pécs, Hungría, en 1902. Estudió en el Bauhaus de Weimar, se hizo famoso en 1925 con sus muebles de tubo de acero y acabó dando clases en Harvard. La ciudad quiso recordarlo con un concurso abierto en 2023, y lo ganó BIVAK Studio, formado por los arquitectos Tamás Máté y Áron Vass-Eysen.

Su respuesta no fue una estatua, sino mobiliario urbano: un banco largo de hormigón armado, suspendido de dos pórticos metálicos mediante cables finos. Se inauguró el 10 de octubre de 2025, junto al centro de conocimiento de la universidad, en una avenida por la que pasan miles de personas al día. La Cámara de Arquitectos del Sur de Transdanubia impulsó el encargo con el apoyo de unas sesenta personas, instituciones y empresas.

Banco largo de hormigón frente al edificio acristalado del centro de conocimiento de Pécs, sobre un rectángulo de losas claras

El suelo que se lee

Alrededor del banco entra en juego Classmate Studio, de Helsinki y Budapest. Sus diseñadores dibujaron con línea fina las piezas más conocidas de Breuer, tanto de mueble como de arquitectura, y las repartieron por las losas en una composición abstracta que recuerda al Bauhaus. El recorrido lleva a quien pasa hacia el banco, donde el visitante puede pararse a leer.

Entre los dibujos hay dos baldosas de texto, una en inglés y otra en húngaro, con la biografía de Breuer, los créditos y un código QR que lleva a más información sobre él. Los dibujos son de una sola línea, el mismo grosor para una silla que para un edificio, y la letra de ancho fijo da a todo un aire de plano técnico.

Detalle de una baldosa con el dibujo de la sede de la UNESCO en París y, debajo, un pie del banco

El proyecto cuenta también con la ingeniería de MDRS2 y el paisajismo de Réka Tóth. En 2026 ha ganado el premio BIG SEE de arquitectura en la categoría de espacio público y paisajismo.

Baldosas con el nombre del paseo, Breuer Marcell sétány, y el dibujo de la silla Isokon con su año

Texto sobre Breuer grabado en una baldosa, en inglés y en húngaro, con su firma y un código QR
Banco de hormigón colgado de un pórtico metálico, sobre un hueco de grava en el suelo de losas con dibujos

La mirada

RedacciónPokaYoke

Un monumento suele pedirte que mires hacia arriba; este te pide que te sientes. BIVAK deja en el centro un banco de hormigón suspendido, tan sencillo como una de esas sillas que Breuer dibujó con tubo, y Classmate hace el resto con casi nada: líneas negras, letra de máquina de escribir y baldosas de un solo tono. Cada pieza de Breuer ocupa una losa del mismo tamaño, así que una silla de 1925 y la sede de la UNESCO se leen como iguales. Cuando el objeto ya cuenta la biografía, el pedestal sobra. Mi única duda es cuánto tiempo seguirá legible un grabado que se pisa cada día.

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