
Hannah Lim agranda las botellas de rapé chinas hasta que hacen falta las dos manos
La escultora británico-singapurense Hannah Lim reinventa en arcilla polimérica las botellas de rapé del siglo XVII: tigres, grullas y peces en relieve, con patas y asas.

Las botellas de rapé originales cabían en la palma de la mano. Las de Hannah Lim miden varias pulgadas de alto y se sujetan con las dos manos, tienen cuatro patas con garras, dos asas retorcidas y una escena en relieve en cada cara.
El rapé es tabaco en polvo y perfumado, que llegó a China desde América y que se inhalaba con una cucharilla diminuta. Sus botellas aparecieron en el siglo XVII y se hicieron populares entre las clases acomodadas de China y de Europa. Lim, artista británico-singapurense con base en Londres, las toma como punto de partida y las convierte en esculturas.

Un tigre dormido, grullas y peces
Cada pieza tiene su animal. En «Golden Tiger Snuff Bottle» (la de la portada) y en «Sleeping Tiger Snuff Bottle» el tigre va pintado a mano en un panel. En «Phoenix Spirit House Snuff Bottle» y «Fenghuang Snuff Bottle» el protagonista es el fénix chino, modelado en relieve, pluma a pluma. Hay también grullas, peces y murciélagos, y todo se apoya en colores lisos que no esperarías juntos: naranja con verde menta, negro con rosa, amarillo con rojo.

Los materiales son arcilla polimérica, una pasta que se modela a mano y se endurece al cocerla, y Jesmonite, una mezcla de polvo mineral y resina acrílica líquida con la que se hacen moldes y piezas. Añade tiza, pintura acrílica y un acabado brillante. Lim ha probado además metal y piezas cortadas con láser.

Un colgante escondido en la tapa
Cada botella lleva, escondido en la tapa, un colgante.

Su fuente de imágenes es «El clásico de las montañas y los mares», un texto chino antiguo que describe más de 550 montañas y más de 300 cursos de agua, llenos de criaturas fantásticas. Lim lleva un tiempo interpretando esas descripciones en esculturas y pinturas. También ha enmarcado sus grullas en paneles de formas onduladas.


La artista explica que quiere recuperar y reimaginar la chinoiserie, el gusto europeo de los siglos XVII y XVIII por imitar motivos chinos para venderlos en Occidente.

Su exposición «Reimaginings» está en el Museum of East Asian Art de Bath (Reino Unido) hasta el 14 de noviembre de 2026. A finales de octubre llega a la Cynthia Corbett Gallery de París.
La mirada
RedacciónPokaYoke
Durante siglos Europa copió motivos chinos sin preguntar, y esa moda tiene nombre: chinoiserie. Lim le da la vuelta desde dentro: toma un objeto chino de verdad, lo agranda hasta que no cabe en una mano y le pone patas, asas retorcidas y un colgante escondido en la tapa. Funciona porque la escala convence antes que cualquier explicación: no hace falta saber qué es el rapé para querer levantar la tapa. Mi duda es qué queda del objeto cuando ya no se puede llevar en el bolsillo.
Fuentes
- Hannah Lim
- Colossal, «Hannah Lim reimagines historic snuff bottles as sculptures»
- Imágenes: Cortesía de Hannah Lim
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