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Producto

¿Puede una silla plegable ser bonita?

El diseñador Gudmundur Ludvik firma para HAY una silla plegable que parece una silla de comedor fija: solo al plegarla se revela el mecanismo, escondido en el respaldo.

Silla plegable Backflip de HAY en madera de haya natural, vista en perspectiva de tres cuartos sobre fondo gris claro
La silla Backflip, de Gudmundur Ludvik para HAY, en haya natural. Imagen: cortesía de HAY.

La silla plegable es uno de los objetos más domésticos que hay: útil, siempre a mano, pero casi nunca bonita. Con la Backflip, el diseñador islandés Gudmundur Ludvik le da a esa categoría un sitio digno en la mesa, para la marca danesa HAY.

El encargo: una silla de repuesto que no dé vergüenza

Casi todo el mundo tiene, guardadas en algún armario, sillas plegables que solo salen cuando llega gente de más a cenar. Suelen resolverse con una cruz metálica vista y patas finas, pensadas para desaparecer, no para gustar. HAY encargó a Ludvik una silla plegable que pudiera vivir de forma permanente en el comedor, sin necesidad de esconderla entre uso y uso.

Ludvik se formó primero como carpintero y ebanista, antes de estudiar escultura en la Icelandic Academy of Arts y diseño de mobiliario en la Danish Design School de Copenhague, donde se graduó en 2002. Desde su estudio en Vejle, en Dinamarca, trabaja explorando la relación entre lo simple y lo complejo hasta reducir cada objeto a su forma más esencial, apoyado en las tradiciones de la carpintería escandinava.

Detalle en primer plano de la articulación del respaldo de dos sillas Backflip, una en tono oscuro y otra en haya natural, mostrando el mecanismo de bisagra

La idea: el mecanismo va dentro del respaldo

La solución de Ludvik está en dónde coloca la articulación. En vez de un armazón de tijera a la vista, todo el mecanismo de plegado queda dentro del propio respaldo, fabricado en madera contrachapada moldeada sobre una estructura de madera maciza. El resultado es que, montada, la Backflip guarda las proporciones y la presencia de una silla de comedor fija cualquiera; solo al plegarla en un único movimiento se descubre que también es otra cosa. La construcción no busca lucirse: se limita a hacer su trabajo sin que se note desde fuera.

Comedor en tonos ocres con una mesa redonda rodeada de sillas Backflip negras y una silla plegada colgada de la pared junto a una lámpara colgante

El resultado: de la mesa a la pared

Esa discreción es lo que permite pensar la Backflip como mueble de exposición y no solo de almacén: HAY vende un soporte de pared para colgarla plegada, a la vista, como una pieza más de la decoración, en lugar de guardarla en un trastero. La silla se fabrica en haya natural y en una gama de acabados lacados semitransparentes -dorado, verde cedro, azul cielo, antracita y bronce- además de un blanco crema opaco. HAY la presenta pensada tanto para el uso diario en una casa como para espacios públicos, donde suele hacer falta sacar sillas de más solo de vez en cuando.

Seis sillas Backflip plegadas y colgadas de un soporte de pared, en verde, azul, blanco, antracita, marrón y haya natural

Silla Backflip en acabado dorado semitransparente, vista en perspectiva de tres cuartos sobre fondo gris claro Silla Backflip en acabado azul cielo semitransparente, vista en perspectiva de tres cuartos sobre fondo gris claro

Detalle en primer plano de la articulación del respaldo de dos sillas Backflip, una en tono oscuro y otra en haya natural, mostrando el mecanismo de bisagra
Comedor en tonos ocres con una mesa redonda rodeada de sillas Backflip negras y una silla plegada colgada de la pared junto a una lámpara colgante
Seis sillas Backflip plegadas y colgadas de un soporte de pared, en verde, azul, blanco, antracita, marrón y haya natural
Silla Backflip en acabado dorado semitransparente, vista en perspectiva de tres cuartos sobre fondo gris claro
Silla Backflip en acabado azul cielo semitransparente, vista en perspectiva de tres cuartos sobre fondo gris claro

Por qué importa

Las sillas plegables casi siempre resuelven la articulación con una cruz de metal vista, como piezas de repuesto. Backflip la esconde dentro del respaldo de madera: en la mesa se comporta como una silla fija, y solo al plegarla delata su otra función. Es una idea que se explica en un solo gesto y convierte un mueble de armario en uno que se puede colgar de la pared.

Ficha

Estudio
Gudmundur Ludvik
Cliente
HAY
Disciplina
Diseño de producto / mobiliario
Año
Desconocido
Web
gudmundurludvik.com

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