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Creatividad

MSCHF retuerce dos Lexus eléctricos hasta convertirlos en esculturas

MSCHF ha doblado un Lexus RZ 450e en un aro cerrado y retorcido un RX 450h+ en espiral para Motomorphosis, la muestra que abre hoy en Nueva York junto a los coches originales.

El Lexus RZ 450e original junto a su versión escultórica Circle Car, enroscada sobre sí misma formando un bucle cerrado, sobre fondo gris
El RZ 450e de serie (izquierda) junto al Circle Car, su versión esculpida por MSCHF. Imagen: cortesía de Lexus.

El colectivo neoyorquino MSCHF ha cogido dos coches eléctricos de Lexus y los ha retorcido como si fueran de plastilina. Un RZ 450e se enrosca sobre sí mismo hasta cerrar un aro; un RX 450h+ se estira en espiral entre el morro y la zaga. Las dos piezas forman Motomorphosis, la muestra que abre hoy en Nueva York con los coches originales expuestos justo al lado de sus versiones imposibles.

El encargo

Lexus encargó las esculturas a MSCHF, el colectivo de Brooklyn conocido por intervenir objetos y marcas cotidianas hasta llevarlas al absurdo. La pieza forma parte de la campaña de electrificación de la marca y se inaugura hoy, 24 de septiembre, en Chelsea Industrial (545 W. 28th St.), con acceso libre para el público el viernes 25 y el sábado 26 de septiembre, de 10:00 a 18:00, previo registro en motomorphosis.com.

Vista cenital del Circle Car de MSCHF: un Lexus RZ 450e curvado hasta cerrar un aro completo, con los dos morros del coche asomando en direcciones opuestas

La idea

MSCHF ha tomado prestada una técnica de la animación: el «squash and stretch», el estiramiento y el aplastamiento con los que los dibujantes exageran el movimiento entre un fotograma y el siguiente para que se lea como velocidad. Aquí esa deformación, que en un dibujo dura una fracción de segundo, queda fijada para siempre en chapa real. El colectivo llama a estas piezas «Form Cars», como contrapunto al concept car clásico de la industria del motor: no anticipan un modelo futuro, solo llevan la forma del coche actual hasta su límite.

Detalle lateral de la carrocería curva del Circle Car, con las ventanillas oscuras formando una franja continua sobre el metal plateado El Twisted Car de MSCHF visto de tres cuartos: un Lexus RX 450h+ con la carrocería retorcida en espiral entre el morro y la zaga

El Circle Car parte de un RZ 450e y cierra el circuito hasta formar un aro casi perfecto, con los dos morros del coche asomando en direcciones opuestas. El Twisted Car parte de un RX 450h+ y retuerce la carrocería entre los dos ejes en una sola vuelta de espiral, dejando ventanillas y pilotos en su sitio, aunque desplazados por el giro.

El resultado

Cada escultura se expone junto al coche de serie del que procede, así que no hace falta saber nada de diseño de producto ni de animación para entender la broma: basta con mirar los dos, uno al lado del otro. Un aviso de la propia marca recuerda que son vehículos de proyecto especial, modificados con piezas ajenas a Lexus, que no están homologados para circular por carretera.

Vista cenital del Twisted Car, con la carrocería del Lexus RX 450h+ enroscada como una espiral vertical de principio a fin

«La mayoría de las conversaciones sobre electrificación se centran en cómo se alimenta un vehículo. Motomorphosis plantea una pregunta distinta: qué puede alimentar la electricidad en nuestra imaginación», resume Lisa McQueen, gerente sénior de marketing de Lexus.

Detalle del Twisted Car con las dos ruedas delanteras separadas por el pliegue de metal retorcido entre los ejes

Vista cenital del Circle Car de MSCHF: un Lexus RZ 450e curvado hasta cerrar un aro completo, con los dos morros del coche asomando en direcciones opuestas
Detalle lateral de la carrocería curva del Circle Car, con las ventanillas oscuras formando una franja continua sobre el metal plateado
El Twisted Car de MSCHF visto de tres cuartos: un Lexus RX 450h+ con la carrocería retorcida en espiral entre el morro y la zaga
Vista cenital del Twisted Car, con la carrocería del Lexus RX 450h+ enroscada como una espiral vertical de principio a fin
Detalle del Twisted Car con las dos ruedas delanteras separadas por el pliegue de metal retorcido entre los ejes

Por qué importa

Cualquiera que haya visto dibujos animados reconoce el gesto: un coche que se estira al frenar y recupera su forma enseguida. MSCHF coge esa convención y se niega a devolverla a su sitio: fija el estiramiento en chapa real, con ventanillas y pilotos en su lugar. Lo interesante no es la escultura, sino exponerla junto al coche de serie del que sale: ahí está la broma, sin ningún texto de sala. Es publicidad con ambición de arte, y el gesto formal aguanta solo, sin la marca.

Ficha

Estudio
MSCHF
Cliente
Lexus
Disciplina
Escultura y diseño de producto
Año
2026
Web
mschf.com

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