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Producto · Proyecto · 2 min de lecturaPor

Préssec dibuja unos auriculares con ruedas de graves y agudos en cada oreja

El estudio Préssec imagina los Tune X3: aluminio cepillado, almohadillas de tela naranja y mandos moleteados que devuelven los graves y el volumen a la mano. De momento es un concepto.

Unos auriculares de aluminio cepillado con almohadillas de tela naranja, con una rueda, un botón de volumen y un interruptor en el auricular izquierdo
Los Tune X3, con sus mandos de graves y agudos, volumen y cancelación de ruido. Imagen: cortesía de Préssec Design.

Una rueda con el borde cuadriculado asoma de un hueco en el auricular izquierdo. Junto a ella hay un botón redondo para el volumen y un interruptor pequeño con dos posiciones, «ANC» y «OFF». Así son los Tune X3, unos auriculares que Préssec ha dibujado como si hubieran salido de un estudio de grabación antiguo.

Los Tune X3 vistos en conjunto: diadema de aluminio cepillado, dos auriculares con almohadillas de tela naranja y una pieza cilíndrica que une cada uno a la diadema

Mandos que se agarran

Los auriculares de hoy suelen dejar casi todo en manos de una aplicación del móvil. Los Tune X3 lo llevan a la propia oreja. Hay una rueda dedicada al tono, para subir o bajar los graves y los agudos. El volumen y la cancelación de ruido, que es la función que apaga el sonido de fuera, tienen cada uno su control físico. Las ruedas llevan el borde estriado para que el dedo las agarre, y cada mando tiene una forma distinta para reconocerlo sin mirar.

Primer plano del auricular izquierdo: la rueda de graves y agudos, el botón de volumen con sus marcas y el interruptor de cancelación de ruido sobre el aluminio

La inspiración está en los equipos de música de otra época: receptores estéreo, mesas de mezclas, magnetófonos de cinta y amplificadores antiguos. De ahí vienen los mandos y también los tornillos a la vista en la carcasa metálica, que en este caso se ven en vez de esconderse.

Metal frío, tela cálida

El cuerpo es de aluminio cepillado y las almohadillas, de la diadema y de las orejas, son de una tela naranja intensa. El contraste hace casi todo el trabajo: lo que se agarra es metal y lo que toca la piel es blando, y el color lo dice sin letras. Las piezas cilíndricas que unen cada auricular a la diadema, también de metal, rompen la línea redonda de las carcasas.

Los Tune X3 vistos de frente, con la diadema de aluminio y las almohadillas naranjas simétricas Vista lateral de un auricular: pieza cilíndrica con una rueda estriada, carcasa de aluminio y almohadilla de tela naranja

Un concepto que aún no existe

Los Tune X3 forman parte de una familia de productos imaginarios del estudio, que incluye la cámara CINE X3. Comparten el acabado metálico y la herrajería a la vista. Para dibujarlos, Préssec ha usado Vizcom, un programa de diseño.

No hay especificaciones técnicas ni plan de fabricación, y todavía quedan sin resolver el peso, la comodidad y el sonido. Tampoco tienen precio. Por ahora existen en imágenes.

Perfil de una mujer de pelo negro con los Tune X3 puestos, la rueda de graves y agudos y el botón de volumen visibles en el auricular

Primer plano del rostro de una mujer de perfil con el auricular de aluminio y tela naranja, con la rueda de graves y agudos junto a la oreja

La mirada

RedacciónPokaYoke

Hay un gesto que los auriculares de hoy han perdido: girar una rueda y oír cómo cambia el sonido. Préssec lo recupera con tres mandos que se distinguen a ciegas por su forma: un botón redondo para el volumen, un interruptor para la cancelación de ruido y una rueda con el borde estriado para graves y agudos. Casi todo eso se ajusta ya en una aplicación del móvil, y poner el ajuste en la oreja es una idea que se entiende sin manual. Queda lo difícil: que pesen poco, que sienten bien y que suenen como se ven.

Fuentes

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