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Diseño

Teenage Engineering y el K.O. II: una máquina de música que parece un juguete

El estudio Teenage Engineering diseña instrumentos electrónicos con botones de colores y pantallas llenas de iconos. Su sampler EP-133 K.O. II resume su forma de trabajar.

Primer plano del EP-133 K.O. II sujeto por un guante de boxeo rojo, con su pantalla negra llena de iconos de colores, el número 124 en grande y los botones «Sound» y «Main»
El EP-133 K.O. II. Imagen: Teenage Engineering.

Hay aparatos que dan ganas de tocar solo con verlos. Los de Teenage Engineering son así: botones grandes y de colores, pantallas llenas de iconos y letras que parecen salidas de un manual antiguo. Este estudio diseña y fabrica instrumentos electrónicos, y su EP-133 K.O. II es un buen ejemplo de cómo lo hace.

Vista cenital del EP-133 K.O. II: carcasa gris claro con un altavoz perforado, una pantalla negra con iconos de colores, teclas numeradas como las de una calculadora y botones naranjas

Qué es el K.O. II

El K.O. II es un sampler: una máquina que graba sonidos, como tu voz, un golpe en la mesa o un trozo de canción, y te deja tocarlos y combinarlos para hacer ritmos y canciones. Está basado en el PO-33 K.O!, uno de los pequeños Pocket Operators de la marca.

La propia Teenage Engineering lo describe como «el sampler más rápido, contundente y asequible de su categoría». Cuesta 329 dólares en su web. Por dentro, guarda hasta 999 sonidos distintos y hasta nueve proyectos, cada uno con sus propios ritmos y canciones.

Detalle de los mandos del K.O. II: una rueda naranja y otra negra sobre botones con las palabras «Sample», «Chop» y «Timing» Vista desmontada de una tecla del K.O. II: la tapa negra, el mecanismo naranja y la base transparente separados en el aire

Diseñado como una calculadora

Lo primero que llama la atención es su aspecto. Sus doce teclas principales, con los números del 0 al 9, un punto y «Enter», recuerdan a una calculadora de las de antes, y responden a la presión y a la fuerza con que las tocas. Alrededor hay botones de colores con nombres claros: «Sound», «Main», «Tempo» o «Record».

La pantalla es otra seña de identidad. En lugar de un menú lleno de texto, muestra iconos de colores que se encienden según lo que estés haciendo: una batería, un teclado de piano, un metrónomo o un botón de grabar.

Parte trasera del K.O. II con la tapa del altavoz levantada y varios cables grises conectados a las entradas marcadas como USB, MIDI, Sync, Input y Output

Pensado para llevar encima

El K.O. II mide 24 por 17,6 centímetros y apenas 1,6 de grosor, y pesa 620 gramos. Funciona con cuatro pilas AAA o conectado por USB-C, y lleva altavoz y micrófono incorporados, así que puedes grabar y escuchar sin conectar nada más.

Hasta la caja está pensada. Llega en un estuche de pulpa de papel con el tamaño de un disco de vinilo de 10 pulgadas, el formato de los antiguos EP.

Caja blanca de pulpa de papel del K.O. II, con el nombre del producto en letras grandes y el dibujo de sus conexiones impreso en la tapa

Ese cuidado por cada detalle, del botón a la caja, es la seña de identidad de Teenage Engineering.

Por qué importa

Cuando un producto renuncia a esconder sus tripas mecánicas y las convierte en sintaxis gráfica, el diseño deja de ser contenedor para ser interfaz. Teenage Engineering no fabrica aparatos; esculpe fetiches táctiles donde cada potenciómetro, color primario y textura responde a una ergonomía casi lúdica. Una lección de honestidad industrial que transforma la máxima síntesis funcional en un lenguaje visual con carácter absoluto.

Ficha

Estudio
Teenage Engineering
Cliente
Producto propio
Disciplina
Diseño de producto
Año
Desconocido
Web
teenage.engineering

Fuentes

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