
Wedge convierte la pasta de dientes Bastét en un objeto de lujo
El estudio Wedge diseña Bastét, una pasta de dientes en tubo de aluminio con etiquetado bilingüe francés-inglés y un turquesa pensado para el tocador, no para el botiquín.

El estudio Wedge, con sede en Los Ángeles y Montreal, ha diseñado la imagen de Bastét, una pasta de dientes que se presenta como si fuera cosmética de lujo. El tubo es de aluminio, lleva las instrucciones en francés e inglés y usa un turquesa que se distingue en cualquier estantería.
Del botiquín al tocador
Bastét nació en Montreal con una idea sencilla: una pasta de dientes de gama alta que no se escondiera en el cajón del baño. El encargo a Wedge fue construir, a partir de ahí, una marca completa capaz de ganarse un sitio en el tocador, junto a los perfumes y las cremas, y no en el estante de la farmacia.

Un ritual, no una rutina
Wedge llamó al proyecto «A Ritual for Renewal» (un ritual de renovación). La idea es tratar el cepillado diario como un momento de cuidado personal, «donde el rigor se encuentra con el placer», según describe el estudio. El nombre juega con Bastet, la diosa egipcia protectora del hogar y la domesticidad, y le añade una tilde a la francesa -la é final- para sumar un aire de perfumería parisina. El propio Wedge señala que retoma justo esa idea de protección como hilo entre la marca y la diosa: la misión era construir «una empresa de cuidado bucal de alta gama que se gane su sitio en el mostrador de belleza».

Aluminio, turquesa y letras de museo
El resultado se ve en el tubo de 90 gramos: metal en vez del plástico habitual, y dos idiomas -«Dentifrice Haute Performance» y «High Performance Toothpaste»- repartidos por la superficie. El logotipo usa Daubenton, una tipografía serif de trazo muy marcado que el diseñador francés Olivier Dolbeau dibujó para la fundición Velvetyne, inspirándose en las letras del Museo de Historia Natural de París. Un sello hexagonal en turquesa junta las siglas «nHA» -de nano-hidroxiapatita, el ingrediente activo de la fórmula- con palabras como «renforce», «protège» o «protect» a su alrededor. La caja repite el mismo turquesa, para que el producto se reconozca en la encimera del baño igual que un frasco de perfume.

El eslogan que cierra el sistema resume la intención: «Designed for human systems» (diseñado para los sistemas humanos), acompañado de la promesa de una fórmula «formulada con integridad para trabajar en armonía con todo nuestro cuerpo y nuestro bioma».





Por qué importa
¿Puede una pasta de dientes competir con un perfume por un sitio en el tocador? Wedge demuestra que sí, sin un solo gesto superfluo: cambia el plástico habitual por un tubo de aluminio, convierte el bilingüismo de una marca canadiense en un rasgo de estilo y dibuja un sello hexagonal que transforma un ingrediente técnico, la nano-hidroxiapatita, en garantía de calidad. Enfrenta lo clínico y lo sensorial, la farmacia y la perfumería, sin que ninguno de los dos pierda. Un claro ejemplo de cómo el packaging puede cambiar la categoría entera de un producto.
Ficha
- Estudio
- Wedge
- Cliente
- Bastét
- Disciplina
- Identidad de marca y diseño de envases
- Año
- Desconocido
- Web
- wedge.work
Fuentes
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