
Pentagram da al Libro de Kells una imagen moderna y sin tópicos celtas
El Trinity College de Dublín ha estrenado una nueva forma de visitar el Libro de Kells. Pentagram le ha dado una imagen moderna que esquiva todos los tópicos del diseño irlandés.

El Libro de Kells es uno de los tesoros de Irlanda: un manuscrito ilustrado a mano hace más de mil años que cada año visitan más de un millón de personas. El Trinity College Dublin, que lo guarda, ha estrenado una nueva forma de conocerlo, The Book of Kells Experience, y ha encargado su imagen a Domenic Lippa, socio de Pentagram.

Celta, pero sin tópicos
El encargo tenía una trampa. La universidad quería algo actual, que atrajera visitantes y marcara el tono de la visita, pero sin caer en los tópicos del diseño celta que el visitante ya ha visto mil veces.
La visita mezcla lo antiguo y lo nuevo. Primero se ve el manuscrito original en la Old Library, un edificio de principios del siglo XVIII. Allí solo se ve una doble página cada vez, y se pasa la hoja cada ocho semanas. Después, un pabellón rojo diseñado por el estudio de arquitectura Heneghan Peng y levantado en el campus propone un recorrido digital por los 1.200 años de viaje del libro, desde la isla escocesa de Iona hasta Kells y el Dublín de hoy. La imagen tenía que funcionar igual de bien en los dos mundos.
Una K hecha de líneas
La respuesta de Pentagram es un símbolo que representa el propio libro: una K formada por líneas curvas que se abren como páginas. Se inspira en los detalles de las páginas iluminadas del manuscrito y en objetos celtas antiguos, con sus líneas que fluyen, pero sin copiarlos.

Para las letras, el estudio eligió Rand, una tipografía de la fundición suiza Optimo. Los colores salen de las ilustraciones del libro, junto con negro, blanco y un rojo vivo que remite al pabellón.
En todas partes
El trabajo va mucho más allá del logotipo. Incluye la forma de escribir los textos, la ropa del personal, los productos de la tienda, las señales para orientarse, la web y las entradas. La campaña cuenta la visita desde el punto de vista del visitante, con una frase distinta para cada parte del recorrido. Esos textos son obra del equipo de narrativa de marca de Pentagram, dirigido por Ashley Johnson.
El resultado demuestra que se puede hablar de un tesoro medieval sin disfrazarlo de pasado.
Por qué importa
Cuando Pentagram aborda la identidad de una ciudad, el riesgo de caer en el cliché folclórico es enorme. En el caso de Dublín, la agencia esquiva la nostalgia fácil para articular un sistema tipográfico y gráfico arraigado en la materialidad del territorio. La señalética y el uso del espacio negativo convierten la narrativa histórica en un diálogo urbano contemporáneo: una dirección de arte que no vende una postal, sino que invita a habitar una cultura viva.
Ficha
- Estudio
- Pentagram (Domenic Lippa)
- Cliente
- Trinity College Dublin
- Disciplina
- Identidad visual
- Año
- Desconocido
- Web
- pentagram.com
Fuentes
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