
Hochburg rediseña PARK, el club de Stuttgart, con un logo que no se lee a la primera
El estudio Hochburg reduce las cuatro letras de PARK a una silueta que solo se lee al segundo vistazo, y construye una herramienta que anima el logo al ritmo de la música en directo.

El club Perkins Park de Stuttgart se ha rebautizado como PARK, y su nuevo logotipo no se lee a la primera: hay que mirarlo dos veces para reconocer las cuatro letras. Es la apuesta del estudio Hochburg, de la misma ciudad, que además ha construido una herramienta que anima ese logotipo al ritmo de la música que suena en el club.
El encargo: una discoteca de 1980 que quiere sonar a hoy
Perkins Park forma parte de la vida nocturna de Stuttgart desde 1980, con nombres como Cristiano Ronaldo o Tina Turner entre sus visitantes. En 2026 cambió de nombre, de programación —ahora centrada en house y techno— y sumó más artistas internacionales, con el club adaptado a noches más grandes y un público nuevo. Su gestor, Denis Gugac, encargó la nueva imagen a Hochburg, con quien ya colaboraba desde hace años. «Cuando me hice cargo del club, tenía claro que un logo nuevo no iba a ser suficiente. Quiero que se vea grande», cuenta Gugac, que quería algo capaz de existir igual de bien en Barcelona o en Ibiza.

La idea: una P que hay que aprender a leer
Hochburg partió de la propia reducción del nombre, de Perkins Park a PARK, y encajó las cuatro letras en una retícula casi cuadrada, puliéndolas versión tras versión hasta quitarles buena parte de lo que las hace reconocibles por separado. «La letra más difícil, y probablemente la más polémica, fue la P», cuenta el director creativo Florian Boyd. El resultado comparte formas, líneas y espacios en blanco entre las cuatro letras, y pesa más como conjunto que letra por letra. «Llegamos a un punto en el que supimos que la palabra ya no se leería de forma inmediata. Pero en cuanto sabes lo que dice, las letras encajan de golpe», explica Boyd. «Sobre todo hoy, cuando una IA puede generar en segundos infinitas variaciones de logos futuristas perfectamente legibles, nos pareció que había sitio para ir justo al contrario».

El resultado: un logotipo que reacciona al sonido
Las letras se apoyan en dos tipografías: Futurist, más redondeada, para titulares y mensajes grandes, y Arame, en tamaños pequeños, casi como una anotación técnica. La base es blanco y negro con grises técnicos, interrumpida por rosa, azul, rojo, verde y violeta que suelen venir de cada artista o evento. «Así que, en cierto modo, PARK no tiene colores y los tiene todos a la vez», resume Boyd.
Como la programación cambia sin parar, Hochburg construyó su propia herramienta para no depender de mandar cada pieza al estudio: convierte casi cualquier material —grabaciones de archivo, recursos de vídeo o clips grabados en el club— en cortes y bucles, y hace que el logotipo reaccione y se anime en tiempo real al sonido de la sala. «Las líneas pueden reaccionar al sonido, separarse, moverse, expandirse y volver a unirse. A veces se ve el logotipo completo, a veces solo fragmentos», detalla Boyd. «El logo no debía quedarse encima de las imágenes del club: tenía que formar parte de ellas». La misma herramienta genera contenido para redes sociales, y los artistas invitados pueden crear sus propios visuales para las pantallas del local.

La reducción no ha convencido a todos por igual: «Notamos claramente una división en cómo se percibe el cambio», reconoce Gugac. Quienes conocen Perkins Park desde hace décadas sienten el cambio como algo radical, aunque hace años que no pisen el club; el público más joven, que sale cada semana, solo quiere pasar una buena noche. La nueva identidad ya se ha colado en camisetas, sudaderas, llaveros y hasta un tatuaje.









Por qué importa
El logotipo de PARK suspende la primera prueba de cualquier manual de identidad: no se lee de un vistazo. Y es justo ahí donde funciona. Muy pocas marcas pueden permitirse esa apuesta -un banco o una app necesitan leerse rápido-, pero un club nocturno no: le basta con reconocerse en la oscuridad. Lo que distingue el proyecto es la herramienta que hay detrás, que anima esas mismas líneas al ritmo de la música en directo: la identidad no decora la noche, la escucha.
Ficha
- Estudio
- Hochburg
- Cliente
- PARK (antes Perkins Park)
- Disciplina
- Identidad visual y motion design
- Año
- 2026
- Web
- hochburg.design/en
Fuentes
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